Los ciudadanos aprovecharon este cuarto feriado del año para acudir al balneario y «salir del encierro».

Angy Cabrera, quien asistió con su hijo y esposo, afirmó que «ya era justo salir de la casa», al tiempo que aseguró que trata de mantenerse junto a su familia y lejos de las demás personas como medida preventiva para no infectarse.

Por otro lado, José Miguel Luna manifestó que «el que diga que está cumpliendo algún protocolo, está mintiendo».

En ese sentido y tras un recorrido por la orilla del balneario, se pudo constatar por el equipo del Listín Diario que entre sol candente y el agua cristalina de la playa las medidas sanitarias y preventivas eran omitidas desde los más pequeños hasta los adultos.

Los mayores solían colgarse la mascarilla en el brazo, mantenerla en la barbilla o simplemente no usarla.

Los que sí acataban la medida del uso del cubrebocas era la mayoría de los vendedores, quienes al ser consultados sobre las ventas sostuvieron que han aumentado y esperan sean similares a las del asueto por el día de la Virgen de La Altagracia.

«Tamo’ bien, la cosa ha mejorado», dijo Carmen Chala, quien tiene cerca de 40 años vendiendo pescado en la zona.