La Unión de Empresarios de Taxi (UET) denunció ayer que decenas de sus miembros son apresados a diario por agentes militares y policiales, pese a contar con un permiso para circular durante el toque de queda.

El presidente de la entidad, Julio Ángel Durán, dijo que los taxistas reportan a sus bases que tienen que dar entre 300 y 1,000 pesos para que los dejen ir.
Esta es una situación que ocurre de manera recurrente, a pesar de que todas las unidades que andan en horario de toque de queda tiene su permiso de circulación, expresó Durán en una comunicación.

Explicó que el problema los confrontan sus afiliados en Santiago, Puerto Plata, La Romana y otras localidades del país, lo que se suma a la difícil situación que atraviesa el sector a consecuencia de la pandemia de covid 19, ya que no han recibido ayuda.

El dirigente choferil hizo un llamado al presidente de la República, al ministro de Defensa y al director de la Policía Nacional para que intervengan y resuelvan la situación.