El abogado Julio Cury afirmó que es evidente que los miembros de la Junta Central Electoral (JCE) no deben ser dirigentes políticos porque tendrían sus simpatías comprometidas, y consecuentemente no ofrecerían las garantías necesarias de autonomía para poder cumplir sus elevadas funciones sin temor a riesgos o sospechas de parcialidad.

“La JCE es un órgano extra poder, definido por la propia Constitución de la República como autónomo, es decir, llamada a obrar según su criterio con independencia de opinión o del deseo de terceros. Su principal función es la de velar para que los procesos electorales se realicen con principios de libertad, transparencia y equidad”, expresó al ser entrevistado en el programa Toque Final con Julio Martínez Pozo, que se transmite por Antena 7.

Al preguntarle si la objeción del principal partido de oposición al doctor Román Jáquez para la presentación de la Junta Central Electoral debe ser tomada en cuenta, fundamentada o no, Cury consideró que Jáquez es un profesional íntegro que ha desempeñado sus funciones como presidente del Tribunal Superior Electoral (TSE) sin mayores reparos y contratiempos.

“Yo podría decir que con su voto favorable el TSE ha decidido con imparcialidad todos los procesos contenciosos electorales y constitucionales en los que yo participé como abogado de una las partes instanciadas”, indicó.

Explicó que la única objeción, que no sería justo que recaiga exclusivamente sobre él, sino en el órgano colegiado que él preside, es que haya acogido la excepción de inconstitucionalidad de