“Si se me pega el Covid puedo morir, pero si no consigo para comer y pagar mis necesidades también me iré muriendo”, así graficaba mi vecino Agustín su situación diaria hace un par de días y este es el gran dilema que vive a nivel macro la economía mundial y sobre todo los países que como República Dominicana tienen capacidades productivas muy limitadas.

La secretaria general de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Alicia Bárcena, declaró recientemente que no es posible hablar de reapertura económica sin que la curva de contagios de la pandemia haya sido controlada. “En eso tiene razón la secretaria general de la Cepal”, afirma el economista Antonio Ciriaco Cruz, pero explica que la economía dominicana no tiene capacidad para prolongar el estado de emergencia y que es vital propiciar un proceso de reapertura económica gradual, en fases y con todos los protocolos.

El vicedecano de la Facultad de Economía de la UASD manifiesta que hay que tratar de convivir con la pandemia y propiciar una reactivación económica parcial de los sectores económicos claves.

Señala que organismos como la Cepal han afirmado que las economías de la región sufrirán grandes contracciones y que en el caso de República Dominicana, que ahora es de -5.3%, podría llegar a un -7%.

Estructural
Ciriaco Cruz refiere que el gran problema es que con la falta de reactivación de la economía se agravan todos los problemas de carácter estructural que ha arrastrado el país por décadas. A su juicio, hay que tratar de convivir con la pandemia y que la reapertura económica se mantenga en diferentes fases.

Reconoce que uno de los problemas de la población dominicana es la falta de disciplina y las condiciones de hacinamiento en que viven miles de familias dominicanas, lo que dice, complica el panorama y dificulta la implementación de protocolos.

Agrega que un gran alivio fuera si existiera una integración de los países de la región para aliviar las crisis de los países con mayores niveles de dificultad. “En la región no existe un proceso de integración latinoamericano que pueda ser solidario con los países de mayor dificultad, como en la Unión Europea donde los países que están en mejores condiciones subsidian a los que de mayores dificultades”, detalla el economista.

Es un proceso muy difícil, concluye el académico al ser consultado por Listín Diario afirmando que en el país hay que propiciar un proceso de reapertura gradual y que las autoridades sean los suficientemente fuertes para imponer la disciplina que requiere la situación.

En puntos
Población informal

“Un 54% de la población ocupada es informal, tiene que vivir del día a día y no puede mantenerse en un estado de emergencia permanente que es lo que permite aplanar el contagio y eso entra en contradicción con muchos de los problemas de carácter social”, dice el economista.