Después de cuatro meses de parálisis, Dubái cuenta con la vuelta de los turistas porque se considera un destino seguro con recursos para proteger a los visitantes del nuevo coronavirus.

El emirato, que acogió a 16,7 millones de visitantes el año pasado, abrió sus puertas a los turistas a pesar de las restricciones mundiales de viaje y las altas temperaturas del verano, con la esperanza de que el sector se reactive antes de la temporada alta, que comienza en el último trimestre de 2020.

Los primeros visitantes llegaron el martes en vuelos de la aerolínea Emirates, donde la tripulación viste batas y viseras de protección. A su llegada se les tomó la temperatura y se sometieron a pruebas de detección del coronavirus.

Según Helal al Marri, jefe del departamento de turismo de Dubái, los turistas son quizá todavía reticentes a viajar, pero los estudios demuestran que buscan activamente destinos.

“Cuando examinas los indicadores y comparas (los turistas) que intentaban comprar estancias hace diez semanas, seis semanas, con los de hoy, la situación es muy distinta”, declaró Marri a la AFP.

“La gente estaba preocupada (pero) en la actualidad ha vuelto a buscar sus próximos destinos, lo que es una señal muy positiva y veo una vuelta triunfal” de las vacaciones en el extranjero, añade.

Helal al Marri, director del departamento de turismo de Dubái, durante una entrevista con la AFP, el 9 de julio de 2020

La crisis vinculada al nuevo coronavirus echó por tierra las esperanzas de Dubái de aumentar el número de visitantes a 20 millones este año, y obligó a Emirates, la aerolínea más importante de Oriente Medio, a reducir su red y suprimir un número de empleos que no fue revelado.