Pocos son los que actualmente no tienen abierto un perfil en alguna red social y, probablemente, nadie que tenga una pequeña, mediana o gran empresa, no disponga de más de un perfil desde el que informar sobre sus actividades o promocionar sus productos.

Abrirse un perfil en una red social no conlleva gran dificultad y supone una ventana extra para darse a conocer, pero si esto ya supone algún problema existen profesionales que a precios económicos ayudan en la apertura y posterior gestión de redes sociales. Los errores más frecuentes los encontramos cuando un perfil en Facebook, Twitter o Instagram, por ejemplo, debe usarse como una cuenta profesional y no personal.

Como indica Claudia Silver en Mundiario, lo primero a tener en cuenta es ¿en qué red social me conviene estar? Dependiendo del sector del que forme parte nuestra empresa nos interesará estar más en unas que en otras.

Por ejemplo: si vendemos fruta online quizá no necesitemos disponer de un perfil en Twitter y sí en Facebook e Instagram, además de contar con una cuenta activa de WhatsApp Business para tener otra vía en la que atender dudas sobre pedidos, temporadas de frutas, etc.

Una vez identificadas las redes sociales donde queremos y debemos estar, es imprescindible que las fotos que identifiquen nuestros perfiles sean de calidad y tengan relación con nuestra imagen de marca. Lo mejor es disponer de un logo y usarlo.

Una vez abiertos los perfiles profesionales es muy importante que estén activos. De nada sirve tener una página de Facebook, por ejemplo, en la que no se publica nada o se publica de vez en cuando ya que da sensación de dejadez y de falta de compromiso, aspectos que se trasladarán a la imagen de la empresa.

Lógicamente es obligatorio cuidar el lenguaje y escribir sin faltas de ortografía. En las redes sociales empresariales no se suben fotos personales, ni imágenes de mala calidad, no se vierten opiniones personales, etc. Tenemos esos perfiles abiertos para informar sobre nuestra empresa, nuestros servicios y productos, además de para interactuar con nuestros seguidores cuando nos requieran información extra, tengan dudas o necesiten ayuda en relación a algún pedido, tallas, uso del producto, contratación del servicio y un sinfín de cuestiones que pueden surgir.

También se debe personalizar el mensaje en cada red social. La audiencia de Instagram puede ser muy diferente a la que usa Twitter o, si es la misma, usarán estas redes de manera distinta. Así que, esto debe tenerse en cuenta para ofrecer en cada red social la imagen que esta requiere.

La constancia y la paciencia son dos de las características claves que todo gestor de redes sociales debe tener. Si, por ejemplo, diseñas una ropa maravillosa pero no eres constante a la hora de gestionar tus perfiles sociales, la ayuda externa para gestionar redes sociales de manera profesional será definitiva para llegar a más audiencia y aumentar las ventas.